Por qué ganó la Game Boy

Game Boy: cómo una consola menos potente que la competencia lo ganó todo

En este artículo
  1. Una consola con la tecnología justo en su punto
  2. Por qué ganó a rivales más avanzados
  3. El papel de Tetris
  4. Fechas y larga vida
  5. En resumen
  6. Fuentes

En 1989 Nintendo lanzó una consola portátil con una pantalla de cuatro tonos de verde y un procesador modesto. Competía contra máquinas con color y más potencia técnica. Aun así, la Game Boy y su sucesora, la Game Boy Color, sumaron 118,69 millones de unidades vendidas. Merece la pena ver por qué.

Una consola con la tecnología justo en su punto

Detrás del diseño estaba Gunpei Yokoi, que defendía una idea llamada «pensamiento lateral con tecnología marchita»: usar tecnología madura, barata y fiable, en lugar de la más puntera, y encontrarle usos nuevos.

En la Game Boy se nota en sus características:

  • Pantalla: LCD monocroma reflectante (STN) de 160 × 144 píxeles y cuatro tonos de gris o verde.
  • Procesador: un Sharp SM83 a 4,19 MHz.
  • Alimentación: cuatro pilas AA, con hasta 30 horas de juego según la ficha del modelo original.

Por qué ganó a rivales más avanzados

Sus competidores directos fueron la Game Gear de Sega, la Lynx de Atari y la TurboExpress de NEC. Según el resumen que recoge Wikipedia, la Game Boy era menos avanzada técnicamente, pero su menor precio y su mayor duración de batería hicieron la diferencia. Una portátil que se queda sin pilas a las pocas horas pierde parte de su sentido.

El papel de Tetris

En Norteamérica y Europa la Game Boy se vendió con Tetris incluido, en lugar de Super Mario Land. Henk Rogers defendió esa elección con un argumento: Mario atraía sobre todo a niños, mientras que Tetris «gustaría a todo el mundo». No se incluyó en Japón.

Fechas y larga vida

Salió en Japón el 21 de abril de 1989, en Norteamérica el 31 de julio de 1989 y en Europa el 28 de septiembre de 1990. Nintendo dejó de fabricar la línea el 31 de marzo de 2003, más de trece años después.

En resumen

La Game Boy no ganó por ser la más potente, sino por ser barata, resistente y duradera, y por tener juegos que casi cualquiera quería jugar. Es una lección que sigue vigente: no siempre gana el aparato con mejores especificaciones.

Fuentes